Semana Santa con Jesús.

Soledad, agonía, incomprensión, traición y muerte: la Pasión de Jesucristo. Gracias a la muerte de Jesús en la Cruz hace más de 2.000 años podemos ser salvos de nuestras tristezas y dolores, y podemos recibir paz y amor. Todo hombre sin Cristo está condenado al sufrimiento, nuestro pecado resultó en maldiciones para nuestro futuro. Pero Cristo con su muerte vino a crear nuevos cielos y nueva tierra.

 

Ciertamente, Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. La Cruz de Cristo es la revelación del juicio de Dios sobre nuestros pecados. La Cruz es Jesús librándonos de una muerte eterna.

 

Como cordero llevado al matadero, ni siquiera abrió su boca. La justicia se hizo a un lado, el dolor quedó en silencio y nuestros pecados cayeron sobre sus hombros, y fuimos salvados.

 

Al tercer día de su muerte resucitó. La piedra de la tumba no fue removida para que Jesús pueda salir, sino para que nosotros entremos y veamos que Él no está muerto. La resurrección proclama la victoria de Cristo sobre el mal.

 

Tengamos una Semana Santa con Jesús.

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